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—Ojalá te hubiera conocido antes. No debió ser fácil para ambos crecer sin familia. —El alfa llevó la mano de Olivia hacia sus labios, depositando un cálido beso en ella, proporcionando el consuelo que creía que Olivia necesitaba—. Ahora me tienes a mí. Juntos nos haremos compañía por el resto de la vida. ¿Sabes qué haremos al volver? Tengo que conocer a tu hermano. Le daré las gracias por cuidar de mi pequeña Olivia.
—Eso es imposible, casi nunca está en casa.—Si lo analizaba, eso no era mentira. Patrick se la pasaba viajando o en reuniones.—Será difícil que lo conozcas.
—No creo que se niegue a conocer a tu alfa. ¿Le has hablado de mí?
—¡Pues claro!—Ni una sola vez.—Le diré que quieres conocerlo.
—Bien, tengo que hacer las cosas correctamente y hay algo que debo preguntarle.
—¿En serio? ¿Qué cosa?
—Es secreto.—Alejandro le regaló una sonrisita concienzuda.
—¡Alejandro!
—Tranquila, te enterarás después.
¿Sería lo que Olivia imaginaba? Dios, ¿Por qué tuvo que mentirle al alfa? Cuando