.64.

—Tienes una cortada en la cara... —Olivia levantó la mano para tocarlo, pero Alejandro la detuvo. El aroma de Olivia lo estaba volviendo loco desde que estuvieron tan cerca en el cuarto de baño esa mañana, y ahora, mientras lo miraba con esos ojos brillantes y preocupados, no era capaz de resistirse a tocarla. Gruñendo, se apartó y empezó a ponerse la ropa.

—Date la vuelta o cierra los ojos.

—¿Por qué? —El tono coqueto de Olivia le hizo estragos en el vientre—. Si hay mucho que quiero ver.

—Estoy desnudo.

—Me doy cuenta. —Ante su mirada de molestia, Olivia dijo:— ¡Te he visto antes!

—Antes éramos pareja; ahora es diferente. —Alejandro gruñó y le puso una camisa en la cabeza—. No espíes.

—Tu pecho y tus brazos se ven más fuertes y sólidos —el tono coqueto era tan adorable y molesto al mismo tiempo—. ¿Has hecho ejercicio, Alejandro?

Pudo sentir a Alejandro moverse alrededor. La tentación de mirar lo estaba matando, y tampoco es como si Olivia tuviera mucho autocontrol. Poco a poco descu
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP