.34.
—Porque te mereces una explicación.
—¡Por supuesto que la merezco! —Chilló con rabia.—Después de todo el daño que me hiciste merezco saber por qué fuiste tan cruel conmigo. ¿Pero sabes qué? Aprendí a superarlo. Y lo que tengas que decir no me importa.
—Sé que estás molesta. Yo tampoco fui honesto contigo, pero tienes que saber por qué. —Alejandro la detuvo sujetando su brazo cuando Olivia quiso irse. Lo que fue un error, porque la omega gruñó y sus ojos brillaron de cólera.
—No te atrevas a toc