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—Sí. Y tú estabas lejos. No me pude acercar a ti por miedo a que nos tomaran alguna foto comprometedora. ¿Te imaginas? Patrick escupiría su café por la mañana al enterarse de que su socio se enredó con su hermanita.
—Harper nuestra lejanía es solo culpa tuya. Yo ya te dije, un millón de veces, que quiero pedirle tu mano a Patrick —dijo totalmente decidido. No tenía miedo y menos por luchar por su Omega.
—¿Y mi padre?
El alfa sonrió complacido.
—En realidad hace años me propuso que me emparejara contigo, así que prácticamente tengo su bendición. El que me preocupa es tu hermano.
—¡Patrick nunca debe enterarse de lo nuestro! Primero te matará y me obligará a emparejarme contigo de inmediato. Y además ya te dije que no estoy lista. —Harper dijo con su voz aguda. Ella también lo amaba, pero sentía que no era su momento para formalizar con David.
David suspiró, cansado.
—Si al menos me dejas decirle a Patrick que estamos juntos...
—¡No estábamos hablando de nosotros, sino de Olivia!
David