—Vas a ser quien yo te diga que seas —dice, y su mano enguantada se dispara hacia adelante, atrapándome por la mandíbula con una presión brutal—. Me debes mucho muñeca. Si ese tipo te puso un chofer, significa que te tiene ganas o que ya te está cogiendo. Solo tienes que ganarte su confianza, averiguar dónde guarda las cajas fuertes, conseguir las llaves de sus autos o los códigos de sus malditas cuentas. Una sola jugada, Emma. Una sola y nos vamos del país.
—¡Suéltame! —intento quitar su mano