—¡Malditos idiotas! —exclamo, negando con la cabeza mientras le doy otro trago al whisky—. Lo que es la ignorancia del dinero humano y el orgullo de los lobos que se creen estrategas. Mayra y Archer planeando mi caída contigo.
—Es magnífico —dice Hork, limpiándose una lágrima de risa del ojo—. Lo que esos dos infelices no tienen la menor idea, lo que ni siquiera sospechan, es que tú y yo somos hermanos. Compartimos la misma sangre, el mismo linaje de Alfa. Creen que porque manejamos territorios