Capítulo 42. La encontré.
Jake estaba recostado en el sofá de cuero negro de la oficina VIP, en el segundo piso de su nuevo club nocturno en California.
Aún no abrían las puertas al público, pero desde ahí arriba ya se sentía la vibración en el piso por las pruebas de sonido.
El lugar olía a pintura fresca, licor caro y a la humedad típica de la vida nocturna.
Le dio un trago largo a su vaso de whisky, saboreando el líquido ámbar, con la mente fija en un solo objetivo.
En ese momento, la pesada puerta de madera se abrió.