Capítulo 21. En el ojo del huracán
Alex no le bajó la mirada a su suegro, ambos midiendo su fuerza en un reto de voluntades que finalmente Marco perdió al hablar primero.
—Dios sabe que te entiendo y sé que James metió la pata…
—Él nos traicionó, sabe que no solo a mí.
Marco bajó la cara apenado.
—Mi hija es lo más importante para mí en el mundo, tú eras mejor para ella…
— ¿Para ella o para usted?
—En resumidas cuentas es lo mismo, quiero lo mejor para mi hija y yo sé juzgarlo mejor que nadie.
—Pero no la