Capítulo 20. El juego del poder
A la casa Salvatore llegó con escoltas, Marco Marchetti.
El padre de Bianca.
Matilde con amabilidad lo recibió, tomando su sobretodo y sombrero.
—Es un placer recibirlo, don Marco. A la señora Bianca le agradará su visita.
El hombre de ojos oscuros y mirada penetrante sonrió con Matilde.
—Usted siempre tan servicial, me encantaría que atendiera mi casa en Sicilia, ¿Ha ido usted a Italia, Tita?
Matilde sonrió.
—No podría, sabe que considero esta como mi casa.
—Italia te a