Capítulo 161. Cebo y castigo
Richard había lanzado la frase sin adornos, como una pieza de ajedrez sobre la mesa:
—El mejor cebo… es Olga.
Irina estaba realmente horrorizada.
— ¿Mi madre? ¿Estás hablando en serio? Eso sería demasiado para ella, el temor que siente por Nikolay es demasiado, a ella la torturaron…
—Tu madre, no es la mansa mujer que se convirtió mientras crecías, es una leona, y por ti lo hará sin dudarlo.
—Existe la posibilidad de que Santiago no esté detrás del secuestro de mi sobrina. Que la