Capítulo 148. Lo que no se dice
Irina quitó la mirada de su amiga, para no decir nada, igual no sabía que decirle, tomó el teléfono y marcó el número de Santiago.
Rachel la observó desde el sofá, bebiendo su café con calma, pero sin perder detalle.
Después de unos segundos, Santiago respondió.
—Bueno, ¿Santiago?
—Irina. ¡Hasta que por fin tengo noticias tuyas!
—Lo siento, ha pasado de todo.
— ¿Seguro estás bien?
—Sí, pero desde la última vez que conversamos de muchas cosas me enteré.
—Ya sabía yo que Ale