Mundo ficciónIniciar sesiónCaballos y Etiqueta
Cuando salieron de la habitación, los guardias apostados en el pasillo inclinaron la cabeza con respeto. Damian sintió el peso de sus miradas sobre él, el reconocimiento silencioso de su presencia como consorte de la Matriarca. Su instinto le pedía mantenerse alerta, pero entonces sintió la presión cálida de los dedos de Alessia entrelazándose con los suyos.
El contacto lo ancló.







