Capítulo 74. La noticia
Devon había pasado la tarde encerrado en su despacho del castillo, revisando informes, mapas y patrullas con la cabeza hecha un torbellino. Cada vez que cerraba los ojos, la voz de su esposa lo perseguía. Desde hacía días, Alina le repetía que había una mujer importante, que estaba viva pero cautiva. Pero Devon no podía creer en sueños ni visiones.
Hasta que llamaron a la puerta.
—¿Qué pasa? —preguntó sin levantar la vista.
Era uno de los soldados de la patrulla del bosque. Su rostro estaba lí