Capítulo 57. El veredicto del Consejo
La sala del Consejo estaba iluminada por la luz cálida de las antorchas, que proyectaban sombras largas sobre las paredes de piedra. El ambiente era pesado, cargado de murmullos y expectativas. Los estandartes de Blacknight colgaban imponentes, recordando la autoridad del Alfa y sus ancestros.
Devon estaba de pie en el centro de la sala, con los brazos cruzados y el ceño ligeramente fruncido. Matilda, la anciana abuela del alfa, ocupaba su lugar de honor en el trono tallado en madera de roble,