Capítulo 56. Recuerdos del pasado
La celda estaba en penumbra, iluminada apenas por un rayo de luna que se filtraba por una diminuta abertura en la pared. Joseph no había pegado ojo desde que Soriana lo visitó la primera vez. Sus palabras, como cuchillas envenenadas, seguían hiriéndolo por dentro.
Se sentó con las rodillas al pecho, la frente apoyada en los brazos encadenados, tratando de ordenar sus pensamientos. Pero en su mente solo había una imagen: Alina, riendo junto a él cuando aún eran dos jóvenes Moonlight sin preocupa