Capítulo 49. Confrontación
El corredor lateral del castillo estaba silencioso, iluminado apenas por los candelabros de hierro que colgaban de la pared. Alina había ido allí para tomar aire, lejos de las miradas inquisitivas de los sirvientes y del peso de los rumores que circulaban. No esperaba encontrarse con Soriana esperándola, apoyada contra un arco de piedra con los brazos cruzados y una sonrisa helada en el rostro.
—Así que aquí estás —dijo Soriana, su voz como un filo—. Paseando por el castillo como si fueras la r