Capítulo 39. Donde debo estar
La noche había caído sobre el bosque, y la fortaleza de los Blacknight mantenía su habitual silencio de vigilancia. Las sombras se alargaban en los corredores, y solo algunas antorchas iluminaban el paso. Alina no lograba conciliar el sueño. El recuerdo de la mirada temerosa de Liam y la frialdad de Joseph no la dejaban en paz. Se había levantado de la cama varias veces, caminando de un lado a otro en su habitación, intentando calmar la opresión que sentía en el pecho.
La puerta se abrió con un