Capítulo 23. El Ritual del filo lunar
El amanecer había llegado con un cielo encapotado y un silencio denso que parecía anticipar algo más que una simple reunión del consejo. La luna llena, perezosa y obstinada, aún colgaba en el cielo, desafiando al sol con su brillo pálido. Alina fue convocada al claro sagrado de la manada Blacknight, el corazón espiritual de su pueblo adoptivo, donde cada piedra hablaba de leyendas y antiguos pactos. Así lo había decidido el consejo para decidir su destino y su corazón latía agitado en su pecho.