Capítulo 138. Prosperidad
El tiempo había pasado como un suspiro, aunque cada día había traído consigo una nueva dicha pero también un nuevo desafío.
Alina se encontraba ya en la semana treinta y ocho de su embarazo. Su vientre redondeado y enorme era testimonio vivo del milagro que crecía en su interior: no uno, sino tres cachorros que habían vencido los temores y pronósticos oscuros de los médicos y sanadores. El peligro había quedado atrás, y aunque ella aún caminaba con lentitud y se cansaba con facilidad, la luz e