Capítulo 117. Inmóvil
El viento soplaba frío, arrastrando consigo el aroma metálico de la guerra. Devon, erguido sobre su caballo negro, observaba el horizonte con una calma engañosa. La neblina matinal cubría las colinas como un manto, ocultando lo que yacía más allá. A su lado, sus lugartenientes esperaban instrucciones, atentos a cada gesto del alfa.
El mensajero que había traído noticias de la posición enemiga aguardaba aún, con el pecho agitado y el sudor perlándole la frente. Devon no le dedicó una mirada inme