El día había llegado, y a primera hora Brianna, Arnold y Dylan se apersonaron a la sede de ByteBloom Software en compañía de algunos oficiales que permanecieron en la planta baja, y de los escoltas de la rubia, con quienes subieron a la última planta sin esperar autorización de nadie.
Hoy traía el golpe final para terminar con toda esta farsa.
Al salir del ascensor se encontró con el tenso departamento de secretaría, pero siguió con paso tranquilo hasta la oficina.
—Señora Beresford, el señor H