Ocho meses después de que todo se volcara, por fin, por fin, las cosas parecían volver a su cauce.
ByteBloom se había posicionado en el mercado del software como una de las principales alternativas, y las acciones seguían subiendo mientras el personal se preparaba para incursionar en las soluciones y la investigación de Inteligencia Artificial. El convenio con el Grupo Seele estaba casi listo, y solo se trataba de ultimar detalles.
Las cosas en casa iban bien: Kane estaba usando una andadera, y