Leonado
La envuelvo en un abrazo y, por primera vez, deseo que el tiempo se detenga. Quisiera quedarme así para siempre, hasta el final de mis días, solo ella y yo, sin nada más que este instante.
Ella intenta despegarse pero la retengo un poco más pero al poco tiempo dice, un poco enfurruñada:
— Voy a lavarme la cara…
Va al baño y, cuando sale, me acerco despacio. La observo de arriba abajo, sin disimulo, y entonces digo:
—Estás excitada…—se sonroja y mira hacia el otro lado—. Te has excitado chupándome…
—Calla—ordena—. Como digas algo más…
—Me gusta cuando me amenazas…
Alza una ceja y me dedica una sonrisa ladeada. Luego levanta la mano, deja asomar ligeramente las garras y la coloca frente a mí.
—No juegues con fuego, brillitos.
—Eso es exactamente lo que quiero…—Me llevo una manos a la entrepierna—. ¿Ves? mi p*lla se está endureciendo de nuevo.—La miro de arriba abajo de nuevo—. Desnúdate fierecilla…quiero verte con el collar que te regalé y nada más puesto.
Ella se desn