KAIN (El beta)
No me puedo creer que lo primero que haga al poner un pie en la Orden sea buscarla a ella.
A esa pequeñaja.
Me digo que no es prudente, que no es el momento, pero da igual: no puedo evitarlo.
Cuando me enteré de que la habían metido en prisión, lo único que quise fue verla. Saber si estaba bien. Quiero estar con ella, aunque fuera un instante. Pero pedir permiso nunca fue una opción. No en estas circunstancias. Aparecer exigiendo una visita para ver a una sospechosa de asesinat