LEONARDO
Estaba enfadado. Muy enfadado. Y no solo por ese imbécil de Kai, que llevaba toda la noche tonteando con Gema como si no existiera el concepto de límites. No. Lo que realmente me estaba quemando por dentro era ella.
Ella.
Porque cuando le digo que se quite la chaqueta, no solo no obedece sin rechistar… sino que me desafía.
—Ni se te ocurra terminar la frase —escupo entre dientes.
Ella no dice nada.
—Quiero que te quede claro que yo no comparto… —digo con rotundidad. Gema me mira a la c