Leonardo
DOS MESES DESPUÉS
Después de todo lo que ha pasado, por fin voy a ver a Gema.
No debería costarme tanto llegar hasta ella, pero en el margen del territorio ya me dejan claro que no soy bienvenido.
Dos lobos me cortan el paso, tensos, con las garras envainadas. Han llamado a alguien y alguien les ha dicho que no me dejen pasar.
Suspira mi paciencia primero… y después ellos.
Con un hechizo no muy complicado los dejo somnolientos y le golpeo lo suficientemente fuerte y rápido para dejarlos inconscientes.
Cuando sigo avanzando, el bosque vuelve a cerrarse a mi alrededor como si nada hubiera pasado y la mansión de Alfa aparece entre los árboles, imponente, silenciosa.
Me acerco a la entrada principal y me planto frente a los soldados hombre lobos que custodian la puerta. Antes de que pueda decir una sola palabra, un ruido seco a mi derecha me obliga a girar la cabeza. Entre las sombras emerge Callum, ocupando mi campo de visión como si siempre hubiera estado ahí.
Su mirada se e