El aire no volvió a la normalidad.
No después de eso.
Aunque la música siguió, las conversaciones continuaron y el evento avanzó como si nada hubiera pasado…
Alina sabía que algo había cambiado.
Otra vez.
Y esta vez…
no era solo ella.
—Debo admitir que eso fue interesante —comentó el duque de Arven con una ligera sonrisa.
Alina lo miró apenas.
—No lo fue.
—Claro que sí.
Él inclinó un poco la cabeza, observándola con atención.
—No todos se atreven a decirle que no.
Alina desvió la mirada.
—No es