El palacio nunca se detenía.
Siempre había visitas.
Reuniones.
Invitados importantes.
Pero ese día…
algo era distinto.
—El duque de Arven llegará esta tarde —anunció una de las asistentes mientras caminaba junto a Alina por el pasillo principal—. Se quedará unos días en el palacio.
Alina asintió sin demasiado interés.
—Entiendo.
—Es cercano a la familia real.
—Como muchos aquí.
Su tono fue neutro.
Sin curiosidad.
Sin emoción.
Como todo últimamente.
Pero lo que no sabía…
era que esa visita cambi