LARS
Pasaron dos semanas antes de que me diera cuenta, y tuve mi primera consulta para conocer el estado de mis lesiones.
Me hicieron rayos X y tomografías, además de exámenes de sangre y todo eso que me hizo tiritar porque detestaba las agujas. Sin embargo, no estaba solo. Ulrik estaba conmigo.
Siempre estuvo conmigo, lo que llenó mi corazón de una calidez que hacía demasiado no sentía.
Era como estar en casa. Él era mi verdadero hogar.
Y yo me encontraba bastante mejor. El doctor dijo que qui