ULRIK
No me gustaba que la gente intentara manipularme, pero no por eso intentaría matarlos a todos, ¿verdad?
Sin embargo, cuando te metías con las personas que para mí eran sagradas la cosa cambiaba. Y sí, Lars para mí era sagrado, y a mis ojos su vida valía millones de veces más que la de Malek, por muy amigo mío que fuera.
Su cara palideció más de lo que estaba y tragó entero.
—¿Qué haces… aquí? —balbuceó con voz ronca, producto de ser sometido a periodos de hambre y sed desde que estaba aqu