Rafael narrando
Han pasado cinco días desde el episodio en el supermercado, y desde que fui a visitar a Miguel y a “ella”, prometiendo algo que no tuve el valor de cumplir, mostrando una vez más mi debilidad y cobardía...
Flávia seguía sumergida en el papel de niñera de las niñas, como si nada hubiera cambiado entre nosotros. Como si aquella noche en que su cuerpo se entregó, en que su alma se unió a la mía, hubiera sido apenas una pesadilla… o un sueño que ella insistía en borrar. La observaba