Bianca salió de la habitación encontrándose con Clara y James, quienes se acercaron a ella apenas la miraron.
—¿Qué pasó? —James preguntó primero.
—¿Ustedes lo sabían? —Bianca aun tenía el rostro mojado por las lagrimas.
—Nos acabamos de enterar como tú. —Clara fue quien respondió mientras sentía la mano fuerte de su novio en su hombro—. Quiero verlo…
—Ahora no puedes pasar… —Bianca reaccionó de inmediato. Nadie aparte de ella sabía que Oscar era gay, y aunque sabía que tanto James como Clara no lo juzgarían, no sería bueno que se enteraran así y menos sin el consentimiento de Oscar.
—¿Pasa algo? —James dijo.
—En este momento… —Bianca pensó en algo—. Lo están revisando, no puede tener visitas.
Clara no refutó y no tuvo otra opción que esperar.
—Realmente no se cual sea su diagnostico, pero debe haber algo que podamos hacer, ¿verdad?
Clara asintió en acuerdo, aunque la preocupación no abandonó su rostro.
—Quiero que esté bien, Bianca. No importa lo que haga falta.
Bianca asintió, sinti