Oscar le dedicó una mirada a Bianca, ella tenía razón al decirle que era importante para todos.
…
—Papá, ¿Por qué no vino Bianca contigo? Creí que ambos vendrían por mi a la escuela. —El niño soltó un puchero. Desde que habían empezado las clases, no hubo día en el que Bianca no viniera por él.
—Ella no pudo venir hoy, capeón. Tuvo un problema…
Liam no podía contarle lo que estaba pasando a su hijo, era muy pequeño y el tema de la muerte era complicado de explicar para él y más cuando Oscar era alguien muy querido para Leo.
Liam miró a su hijo mientras este caminaba a su lado, con la mochila colgada en un hombro y una expresión de decepción en su rostro. Sabía cuánto significaba Bianca para Leo, y ver esa tristeza en los ojos de su pequeño le rompía el corazón.
—¿Un problema? —Leo levantó la mirada, con preocupación evidente en sus ojos—. ¿Está bien?
Liam esbozó una sonrisa forzada y le acarició la cabeza para tranquilizarlo.
—Sí, cariño, está bien. —Mintió, sintiendo un nudo en la ga