—Estás loco.
Liam inmediatamente la sostuvo contra su pecho. Las piernas se le iban a rendir en cualquier momento.
—Creo que ya te lo había dicho— aquí venía— estoy loco de amor por ti.
…
La noche tenía un viento poco común, un viento helado y brusco que los obligaba a hundirse en sus chaquetas mientras a lo lejos escuchaban el pasar de ambulancias y personal.
—Bianca no contesta— anunció James para después cortar la llamada. Se sentía furioso, iracundo, pero no sorprendido. Clara a su lado le