—¿Dónde está Bianca? —preguntó Leo. Liam le ofreció una mirada completamente inexpresiva a su hijo.
—Te dije que está haciendo algo importante, tres veces —el pequeño azabache bufó. ¿Qué podía ser más importante que él?
Vio cómo su padre guardaba su colación dentro de la mochila. Negó con la cabeza.
—Nada.
Palmer aguantó un suspiro mientras observaba con cuidado lo que hacía. Había galletas, un recipiente con fruta. Leo volvió a negar.
—¿Qué? —decir que el niño estaba de malas por la ausencia d