—Y entonces ese pájaro comenzó a ladrarme.
El niño lloriqueó mientras Cristal reía, estaba relatando a Bianca sobre sus muchas historias con la adolescente y vaya que tenían anécdotas.
—Eso suena peligroso, cariño.—Habló Bianca, sentada a unos metros.
Uh… Balanceó las piernas y miró el suelo, había mantenido distancia porque teniendo a esas dos personas en la sala, no podía separarse de quien había mostrado mayor lealtad. Aún así, no hay que adelantarse. Leo ama a Bianca, pero sabe que la chica