—Discúlpame tú a mí. Aceleré las cosas y me dejé llevar. Encontré a una chica tan pura, tan buena y perfecta que ni siquiera me di el tiempo de conocerla, te herí y fui un imbécil.
—P-Pero yo también lo fui, ¡nadie nos da un manual! Yo, yo simplemente no podía detenerme. Eres tan valiente, te quería tener, a ambos y jugar a la familia…, pero no funciona así.
—Y ahora lo sabemos.—Sonrió un poco.—Te extrañé demasiado. ¿Sabes cuánto te busqué? Todos los lugares por los que pasé, los mensajes que e