—J-jamás haría algo como eso… D-debo preocuparme por mi hijo.
—Oh, eso es verdad. Pero apuesto a que hay alguna chica en ese corazón…
Todos abrieron los ojos ante la falta de discreción de Oscar. Jennie golpeó su pierna en un intento por callarlo y que fuera más prudente.
Liam comenzó a toser descontrolado.
—Vamos, cuéntanos. De verdad queremos saber.
Ambos agacharon levemente la cabeza. Rayos, ellos se sentían muy curiosos al respecto. ¿Quién sería lo suficientemente bueno como para ganarse es