—¿Has hecho algo interesante esta semana?—. Fue el turno de Liam para preguntar, imitando sus acciones. Leo se cruzó de brazos y esperó la respuesta.
—Lo normal—. Admitió simple.
Sus frentes se arrugaron de golpe, molestando a Liam el hecho de no tener idea sobre la vida de su niñera.
¡Qué hasta lo había llamado amigo!
Quizás no quiere ser nuestra amiga… Concluyó su cerebro un poco decepcionado.
Rendido en su breve interrogatorio, ambos Palmer dejaron la cocina para caminar a paso pesado hasta