LAURA
Me quedé en silencio, observando cómo se tomaba su tiempo para elegir los alimentos, como si nada hubiera pasado entre nosotros en ese instante. Finalmente, levantó la mirada y, con un tono que intentaba sonar casual, continuó:
—Sé que tienes planes para esta noche, lo que me dijo Celina. Solo quiero que te cuides —su voz sonó diferente ahora, menos desafiante, pero aún cargada con una preocupación que no supe cómo interpretar. Me costó creer que esas palabras venían de él, considerando l