Darren se quedó toda la tarde a mi lado, recostado en mi cama, abrazándome con sus fuertes brazos. Su perfume y su calor eran la medicina más pura de todas. Dormimos un rato luego de ver un programa de cocina. El susurro que me adoraba mucho. Quería verme bien. Suspiré entre sueños. Su presencia era todo lo que estaba bien en mi vida, nunca había sentido este calor y este amor como ningún otro. Era sumamente hermoso y la paz interna que sentía entre sus brazos como temiendo que mi corazón se de