Volví a la normalidad. También me reubicaron al trabajo. Regresé a los quirófanos. Lo que me gustaba de hoy, es que era Noche Buena. Pasaría la cena navideña con los Milles. El doctor Lenner se preocupó por mí, tuve dos visitas de él antes de salir de alta clínica por segunda vez. Lo tenía delante de mí, mirándome y preguntándome cada hora cómo me sentía. Al principio me hizo ver el cariño que tenía conmigo, pero luego comenzó a ser molesto pero entendía que él estaba cuidándome. No era justo q