Los siguientes días la convivencia con Darren estaba muy bien, teníamos diferentes tareas en la casa. Él había contratado a una mucama dos veces a la semana, esta vez ella no vendría. Las noches eran mis favoritas, nos quedábamos viendo unas películas de nuestro interés o aquellas que Darren quería que viera. Cuando íbamos a acostarnos, nos poníamos muy calientes terminando intimidando casi hasta la tres de la mañana para luego quedarnos recostados y desnudos en la cama. Él fumaba con su espald