Narrado por Adrián
Hacienda La Aurora, Santiago de los Caballeros — 08:45 a.m., una semana después de la cascada
El sol ya picaba fuerte cuando bajé a la cocina, el aroma a café Santo Domingo tostado y plátanos fritos invadiendo el aire como un abrazo dominicano. Isabela estaba allí, en short jean cortito que le marcaba las curvas perfectas y una blusa blanca floja que dejaba ver el bikini rojo debajo, revolviendo una ensaladera con frutas frescas del huerto —mangos maduritos, piñas jugosas