Narrado por Caroline
El eco de mis tacones en el pasillo de la oficina de Salvatore Enterprises aún me ponía nerviosa, incluso después de solo tres meses aquí. Era nueva, fresca de la universidad con un máster en administración y ambiciones que ardían como fuego. Adrián Salvatore, el jefe, el magnate, era el centro de todo. Desde el primer día, cuando me entrevistó personalmente, su mirada me atrapó. "Caroline Mejía, tienes potencial", me dijo con esa voz profunda, segura, que me hacía imaginar