El hombre volvió horas después, Sylvia salió al jardín a encontrarse con él
—¿Averiguaste algo?
—Sí, señora, la mujer trabaja en Vicent Company y tiene dos hijas.
Sylvis abrió grandes ojos intrigados
—¡¿Dos hijas?!
—Según los vecinos, son dos hijas gemelas de casi cinco años.
Sylvia se quedó impactada
—¡¿Qué has dicho?!
La mujer sacó el sobre de dinero y se lo tendió en las manos, se alejó de él, caminando por el jardín sin rumbo.
《¡Esas niñas...! Esas niñas debe ser consecuencia de esa noche...