—Espera, te comunico con la hermana Tessa.
—¿Liliana? —exclamó con desesperación.
La hermana Tessa tomó el teléfono.
—Demian, ¡Qué alegría escucharte, querido! He intentado localizarte hace mucho, ¿Cómo estás?
—Ella era…
—¡Oh, por eso te he llamado tanto, hijo! Sí, es Liliana Mars, apenas llegué a México, no pude venir al orfanato, fui enviada a un convento, porque aquí, hubo una epidemia terrible, mucha gente ha estado muriendo, luego cuando por fin me enviaron al orfanato para ayudar porq