Capítulo 167: ¿Los deseos tienen el poder de hacerse realidad o solo es casualidad?
Victoria estaba con Marina, estaba tan nerviosa caminando de un lado a otro.
—No sé, Marina, tengo mucho miedo, tal vez sea muy pronto.
Marina tomó su mano.
—Cariño, escucha, si no pasa nada, no importa, seguirás intentándolo, nunca te darás por vencida. Anda, vamos.
Victoria tragó saliva, contuvo su llanto y su temor, tomó la prueba de embarazo, y fue al cuarto de baño de la habitación de Marina.
Marina también estaba ansiosa, rezaba en su mente
«Por favor, Dios mío, concédele la dicha de