Clarissa movió la cabeza de lado a lado, pero sus dedos se aferraron con fuerza a la manga de Giovanni, sin poder soltarlo. A lo lejos, Luca vio eso y su cara se puso roja de rabia.
Justo cuando estaba a punto de gritar insultos, Giovanni miró a Maxence. Esos ojos amenazantes fueron suficiente, sin necesidad de más palabras, Maxence hizo un ademan y en un par de pasos se acercó a Luca, le tapó la boca con una mano y lo arrastró de vuelta a la habitación.
Mientras tanto, Giovanni le habló a Clar