Además de Salvatore, Giovanni tenía otro asistente personal, Maxence, aunque este último había sido ascendido hace apenas dos años. Uno se encargaba de los documentos y asuntos administrativos.
Y el otro, con muy bueno con los puños, era el responsable de su seguridad personal. Salvatore era más maduro y reservado. Maxence, en cambio, aún tenía algo de esa arrogancia juvenil que caracteriza a los muchachos en sus veinte. Era más impulsivo y, a veces, su agresividad y exceso de hormonas se notaba